¿Fantasmas a mi?
¿Con ganas de ver el nuevo montaje de José Warleta? ¡Pues claro! ¡Este hombre no para!
Hasta hoy, cada vez que he visto alguna de sus creaciones, he disfrutado y pasado un buenísimo rato. Los tacones de papá o Santas y perversas son algunos de sus montajes que he tenido la oportunidad de disfrutar, incluso en varias ocasiones, siempre con igual entusiasmo. Éxito tras éxito, incluso a nivel internacional.
En este caso, no he dejado que, antes de ver la función, me revelaran nada de la trama. Como si de una novela de Agatha Christie se tratase, me dejé sorprender por las locuras de este grupo de personajes que nos cuentan una descabellada historia de fantasmas y conexiones con el «más allá».
Las actrices y actores —cinco en escena, más la imprescindible colaboración del técnico, que realiza mil y más peripecias y al que considero, por tanto, uno más del elenco— nos trasladan al salón de una vidente un tanto peculiar, cumpliendo cada uno de ellos, con mucho talento, con su papel. Quiero destacar el trabajo de los “covers”, en este caso, de Joseba Priego.
Una escenografía brillante y bien iluminada, que ayuda al desarrollo de la trama y nos sitúa en el salón de una mansión «art déco», acompañada de un vestuario y una caracterización muy bien conseguidos.
He de mencionar y agradecer especialmente el diseño de sonido y la utilización de micrófonos, que actualmente parecen los grandes olvidados en muchos montajes y que se hacen tan necesarios, y más en una función como esta, en la que los efectos sonoros son piezas fundamentales para el desarrollo de la trama. Todo ello consigue que el espectador disfrute del resultado en su conjunto, sin perderse nada.
Gracias como siempre al personal del teatro Lara por su amabilidad.