Prometeo, bufón y mártir, o como conectar con la mitología en el siglo XXI
Alberto Castrillo-Ferrer es el bufón, el Prometeo, que aparece en la tarima del Corral de Comedias para, a semejanza y como homenaje al estilo de Darío Fo , hacer un prólogo que introduce al espectador en lo que va a ocurrir después. Todo un acierto que hace que podamos disfrutar mucho más de la historia mitológica de Prometeo y resto de dioses y semidioses del olimpo, que habría sido, sin duda, mucho más difícil de seguir .
El actor interpreta a un montón de personajes con detalles sutiles que permiten identificar claramente los personajes de los que se trata: Prometeo, Zeus, Afrodita, Hermes, Dioniso, Epimeto … todo através de un teatro gestual y de pantomima, que recupera la tradición del teatro popular y la Commedia dell’Arte.
Un disfrute visual en un escenario sencillo, minimalista pero con todo lo necesario para hacer que el espectador esté atrapado desde el primer minuto hasta el final. Con un diseño de iluminación magnífico que se acompaña de un vestuario también muy sencillo pero que encaja perfectamente con la plasticidad de la obra.
Una propuesta llena de humor y un canto a valores y temas universales como el enfrentamiento al poder establecido, la estupidez de algunos poderosos y un montón de perfiles en esos dioses o titanes, perfectamente reconcocibles en los humanos de este 2026. Una reflexión también sobre la paternidad, la integridad moral
Como siempre cuando podemos ir al Corral de Comedias en viernes, la representación va seguida de un encuentro con el equipo artístico que siempre suma muchísimo a lo que hemos visto. En esta ocasión no fue distinto y la conversación con Alberto Castrillo-Ferrer y Marco Zoppello nos ayudó a valorar más todavíalo que acabábamos de ver.
Nos contaron como que curiosidades como que la obra está dirigida y escrita por el italiano Marco Zopello de Stivalaccio Teatro, está escrita, originalmente en el dialecto de la zona de véneto y no se ha representado todavía en italiano. También sobre el trabajo de ajustar los efectos de sonido como el eco o el sonido de las pisadas en la tarima a modo de percusion. O las dificultades que han tenido que sortear cuando no apareció el vestuario previsto para el estreno.
Estarán en el Teatro Tribueñe de Madrid en noviembre, asi que aprovecha :¡yo no me la perdería!