El musical de la temporada
Qué importantes son las expectativas cuando vamos a consumir cualquier producto cultural, ya sea teatral o audiovisual. En esta sociedad en la que estamos tan conectados a las redes, con tanta información y expuestos a tantos estímulos, es difícil llegar a ver un musical sin saber absolutamente nada de su sinopsis, pero yo conseguí hacerlo con Querido Evan Hansen y no me puedo alegrar más.
Desde el primer momento en el que van apareciendo los personajes en el escenario, te vas metiendo poco a poco en una historia que te acaba atrapando por diferentes lugares. Con una puesta en escena en constante movimiento de David Pizarro y únicamente ocho actores, Querido Evan Hansen consigue que te emociones con sus canciones y su historia. Especialmente notable es la segunda canción del musical: Waving through a window, una canción que nos habla de la necesidad de ser vistos, de la barrera que se interpone entre nosotros y el resto del mundo y que a menudo nos lleva a ser invisibles a ojos de los demás. Es escribir esta reseña y hablar de esta pieza y volver a emocionarme recordando lo que sentí al escucharla y verla en directo. Y no puedo dejar de mencionar la iluminación de Carlos Torrijos, que consigue abrazar todo el teatro con sus efectos visuales y elevar las propuestas musicales a otro nivel.
Igualmente reseñable es el trabajo de todos los actores, cada uno jugando su papel con precisión y destreza, pero me gustaría detenerme en el magnífico trabajo de Guillermo Martín, porque su composición de Evan Hansen es de admirar. No solo posee una voz prodigiosa, sino que su trabajo corporal y sus matices hacen que podamos disfrutar, empatizar y conmovernos con un personaje lleno de ternura. Se nota la maestría de David Serrano en los mandos de la dirección, el artífice detrás de éxitos de los últimos años como The Book of Mormon o Billy Eliott. Los que le llevamos siguiendo la pista desde hace años, sabemos de su buen hacer a la hora de dirigir a actores y de ofrecer productos de calidad sin renunciar al espectáculo.
No puedo sino recomendar este musical a cualquier persona amante de una buena historia y con ganas de salir emocionado y de cantar a pleno pulmón que todos necesitamos nuestro espacio en el mundo.