Hay algo en el fondo del drama que siempre mira hacia adelante. No porque ofrezca respuestas, sino porque obliga a hacernos las preguntas que el ruido del presente a veces impide. En tiempos de futuros prefabricados con una inteligencia más artificial que humana y algunas certezas impuestas que en realidad son fake news, el Centro Dramático Nacional abre su temporada 2026-2027 con una declaración de intenciones tan sencilla como radical: el porvenir no se hereda ni se teme, se piensa. Y se piensa juntos, bajo las luces de un escenario.

‘Los fugaces’ es una obra con texto y dirección de Denise Despeyroux
Bajo el lema Desde el drama al futuro, la nueva programación del CDN no promete consuelo fácil. Promete algo más valioso: la incomodidad necesaria, la duda que germina, la esperanza que no nace del optimismo sino del coraje colectivo de imaginar algo mejor. Con 23 montajes teatrales, 16 de ellos estrenos absolutos, 9 espectáculos de títeres y 58 actividades complementarias, el CDN convierte sus escenarios en territorio de exploración. Os traemos una selección de 5 obras que no te puedes perder pero puedes consultar toda la programación aquí.
1. La Punzión, de Esther F. Carrodeguas y Beatriz Jaén
(Sala Grande del Teatro Valle-Inclán, 27 noviembre – 10 enero)
Una de las apuestas más contemporáneas de la temporada. Dos de las creadoras con más éxito del momento unen fuerzas para poner a ChatGPT en el centro de una reflexión sobre los prejuicios y las ficciones que nos construyen. Lo hacen con humor y a través de la crisis vital de una mujer enfrentada a sus ideales en la mediana edad.
2. Avalancha / L’allau — Agrupación Señor Serrano
(Sala Grande del Teatro Valle-Inclán, 9 abril – 2 mayo)
Pau Palacios y Àlex Serrano regresan al CDN con su firma inconfundible: tres relatos entrelazados sobre crecimiento, colapso y gigantismo global ante una mirada colectiva que no reacciona. Una pieza sobre la avalancha silenciosa del exceso (económico, informativo, existencial) que se despliega ante nuestra apatía. Una de las compañías más reconocidas de la escena española e internacional, en una de las citas imprescindibles de la próxima primavera.
3. Y como viento de invierno llegaré — Club Caníbal
(Sala Francisco Nieva del Teatro Valle-Inclán, 5 mayo – 6 junio)
El título de la obra evoca la amenaza del lobo feroz a Los tres cerditos (que soplaba tan fuerte como el viento de invierno) para hablar de un depredador mucho más contemporáneo: un fondo de inversión que quiere comprar el edificio donde vive una comunidad de vecinos. Si Avalancha cartografía el colapso desde la escala macro, Club Caníbal lo aterriza en un portal, en una escalera, en las caras de quienes van a perder su casa. Lo cotidiano como campo de batalla, lo colectivo como única respuesta posible. Una obra que resuena con especial intensidad en una ciudad como Madrid, donde la presión inmobiliaria está reconfigurando barrios enteros y vidas enteras.
4. Los fugaces — Denise Despeyroux
(Sala Grande del Teatro María Guerrero, 12 febrero – 28 marzo)
Dunia despertó de un coma y descubrió que algo en ella había cambiado: solo cantando es capaz de expresar lo que de verdad siente. Despeyroux define esta pieza como «un musical poco corriente» y recupera a un personaje de su anterior montaje Misericordia para seguir explorando la relación entre lenguaje, emoción y verdad. Una obra sobre las palabras que no alcanzan y la música que sí.
5. Un drama romántico / Un drama romàntic — Lucía Carballal
(Sala Grande del Teatro María Guerrero, 23 abril – 23 mayo)
Tras el éxito de Los nuestros, Carballal regresa con una historia que comienza con dos mujeres cancelando su boda en el último momento. Lo que podría parecer una ruptura es en realidad una apertura: una reflexión sobre el amor no como emoción que se siente sino como acción que se elige.