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TEATRO LARA

‘Atiende o dispara’: un western doméstico contra la obediencia

El duelo que toda mujer libra

En El bueno, el feo y el malo no se perdonan las ambigüedades: cada personaje carga con una etiqueta muy definida. Con las mujeres el guion se ha escrito de forma parecida, solo que con una trampa añadida: se nos condena como «feas» y «malas» (desafiantes, exigentes, insuficientemente dóciles) precisamente cuando el verdadero delito ha sido el contrario, ser demasiado buenas. Buenas hijas, buenas madres, buenas trabajadoras, buenas en todos los papeles menos en el de una misma. Atiende o dispara agarra esa lógica de western moral y la pone del revés: su protagonista no dispara porque sea la mala de la película, sino porque ha dejado de aguantar el peso de ser, durante demasiado tiempo, la buena.

‘Atiende o dispara’ es una comedia-western escrita por Cristina Redondo

Estrenada en noviembre de 2023, la pieza ha ido de sala en sala, de ciclo en ciclo, de público en público, sin perder ni un ápice de la urgencia con la que fue concebida. Es una obra que en lugar de desgastarse con el tiempo, parece afinarse porque trata un tema que sigue a la orden del día.

La historia de Diana (una mujer que cumple, que obedece, que se repite a sí misma que todo está bien mientras algo se resquebraja por dentro) podría haberse quedado en un retrato más de la insatisfacción contemporánea. Pero Atiende o dispara elige un camino distinto: el desparpajo. Frente a la solemnidad con la que tantas veces se aborda el tema de la vida no vivida, esta pieza opta por la irreverencia, el humor y una fantasía muy física: la de convertirse en la Sheriff Dayana, dueña de un rancho y de una yegua llamada Lucky. Y desde este lugar del «cercano este», nos acerca lo cotidiano y lo estrafalario convirtiendo setenta minutos en una sucesión de desgracias comunes en escenas tremendamente divertidas.

Parte del mérito es de la dramaturgia de Cristina Redondo, capaz de tejer ese salto entre el realismo doméstico y el western onírico sin que la costura se note (o dejando puntadas adrede), y de aderezarlo todo con una honestidad que sale de esta incomodidad interna en la que podemos vernos fácilmente reflejadas como mujeres. La magnífica música de Belén Chou cumple un papel que va mucho más allá del acompañamiento: construye la atmósfera, marca el pulso emocional de la función y ayuda a sostener esa dualidad entre la Diana gris y la Dayana liberada. Es, en muchos sentidos, la banda sonora de una fuga interior.

Y luego están ellas. Laura García Marín, Laura Mayo y Aldara Molero sostienen la función con una solvencia interpretativa que explica, en buena medida, por qué esta obra sigue llenando salas casi tres años después de su estreno. No hay un solo momento en el que la energía decaiga ni en el que el tono (ese equilibrio tan difícil entre la comedia y la denuncia) se les escape de las manos. Se nota el rodaje, se nota la dirección atenta de Raquel Alonso, y se nota, sobre todo, que las tres creen en lo que están contando.

En el desierto de Sergio Leone, el duelo final se resuelve a tiros y solo queda uno en pie. En Atiende o dispara, el duelo se resuelve de otra manera: basta con dejar de disparar contra una misma. Se entiende que el verdadero enemigo nunca fue la Diana obediente ni la Dayana rebelde, sino el guion que las obligaba a elegir entre ser buena o ser libre, como si ambas cosas no pudieran caber en la misma mujer.

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Redactora Jefa de Teatro Madrid. Estudié Ciencias de la Información en la Complutense e interpretación con la técnica Meisner y Lecoq, donde descubrí la importancia de la escucha y el potencial del cuerpo.

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