El Brujo: «Lo que hacen los mitos es plantear preguntas para que la respuesta surja del interior de cada persona»

Irene Herrero Miguel

Imagen del espectáculo teatral 'El Brujo: Los dioses y dios' en el Teatro Bellas Artes

El Teatro Bellas Artes acoge estos días, hasta el 6 de marzo, el estreno absoluto en Madrid del espectáculo Los dioses y Dios. Una reflexión libre a partir de la obra Anfitrión de Plauto. Un montaje en el que Rafael Álvarez El Brujo medita sobre la relación entre los hombres, los dioses y los mitos. Hablamos con él sobre su estreno en el Festival de Teatro de Mérida y sobre la función del relato mitológico en nuestros días.

¿Cómo fue el estreno?

Fue bien, muy bien. La verdad es que me sorprendió, primero, que estaba casi lleno y segundo, la actitud del público, muy entregado. Fue maravilloso.

¿Qué es Los dioses y Dios?

Es una versión muy, muy libre de ‘Anfitrión’ de Plauto. Más bien una reflexión sobre la obra, que presentamos en el Festival de Mérida el año pasado, con la cual abrimos el festival. Yo hago una reflexión sobre el significado de los dioses en las mitologías antiguas porque la historia trata de la visita del dios Júpiter a una mujer casada y tiene una relación ella.

¿Cómo ha sido traer esta propuesta del imponente escenario de Mérida al centro de Madrid?

Pues ha habido que hacer una adaptación de la escenografía, bueno, del espacio, de la luz, porque el espacio de Mérida es único, es de una dimensión, de una fuerza, una belleza incomparable y no podíamos hacer aquí lo mismo que allí. Hemos tenido que adaptarla a un teatro, a un espacio convencional, aunque sin perder la esencia.

Es una reflexión libre de la obra de Anfitrión, ¿qué queda de la historia original y de qué partes has decidido prescindir?

La esencia es la misma. Es como si hubiéramos exprimido un limón hasta el límite y la última gota es lo que hemos sacado nosotros de Plauto, la reflexión última. El autor romano Plauto tomó la misma idea de una tragedia griega, la historia de un dios que visita a una mujer mortal con la cual tiene un hijo a pesar del desconocimiento del esposo. En todas las mitologías hay siempre relatos de este tipo. Dioses con mujeres y diosas con hombres mortales de la Tierra. También Dioses con hombres, pero eso no tanto porque los antiguos todavía no habían salido del armario, aunque los griegos tenían la bisexualidad y la homosexualidad muy incorporada a su cultura. Pero, bueno, lo importante es la sugerencia de que hay unos seres por encima de nuestra dimensión con los cuales podemos tener contacto.

Los relatos forman parte de la identidad de cada cultura, ¿los relatos y los mitos nos unen o nos separan?

Nos unen porque son los mismos. Ahí es donde vemos que realmente todos los pueblos tienen las mismas pautas con sus deseos más profundos y sus sueños y aspiraciones más esenciales. Independientemente de la cultura, en todos los pueblos los mitos vienen a decir lo mismo. Hay un historiador que se llama Joseph Campbell, un estudioso de la mitología de todo el mundo, un escritor norteamericano muy especial que tiene un libro que se llama «El héroe de las mil caras». Es un héroe mitológico que es bajo mil caras, aspectos y nombres diferentes el mismo héroe en las mitologías de los indios cherokee, los esquimales, las tribus polinesias, China, la India sagrada antigua, los egipcios, los griegos… Es un mito que viene a hablarnos siempre de los mismo, de la necesidad de trascender nuestra vida material y pensar que formamos parte de un universo amplio donde están los dioses.

Tradicionalmente los mitos se transmitían a través de la memoria oral, hoy en día tenemos escritura, fotografía, novelas, redes sociales, teléfonos… Parece que los relatos se han multiplicado, ¿cuál es el lugar de los mitos en nuestra sociedad?

En las redes sociales, por ejemplo, hay mucha comunicación que va a remodelar todo el inconsciente colectivo porque los mitos son el reflejo de los sueños colectivos y los mitos se transformaban. La misma historia de Medea, que luego la coge Eurípides para hacer una gran tragedia, él la cogió de la tradición oral. Pero según en qué sitios los relatos de Medea variaban. En Corinto se contaban de una manera, pero en otros sitios no gustaba que Medea matara a sus hijos y cambiaban la historia. Esto tiene mucho que ver con la redes sociales, que cada cual cuenta la historia según le va pareciendo, pero ahora el cambio es vertiginoso, el mito puede cambiar en un día. Si alguien mete un bulo, de repente, y el bulo corre, la conformación de la noticia se trastoca con una rapidez increíble.

De dónde surge este proyecto, ¿cómo nace tu interés por este tema?

Pues porque yo tenía que hacer una obra para el Festival de Mérida y siempre me ha interesado la cuestión de los mitos y las culturas antiguas.

¿Dirías que el objetivo de esta obra es encontrar respuestas o plantear preguntas?

Plantear preguntas, como los mitos. Lo que hacen los mitos es plantear preguntas para que la respuesta surja del interior de cada persona.

¿Cuál es el papel del humor en esta pieza?

El humor es un conductor del relato para que la gente pueda seguir con atención lo que estamos contando.

¿Por qué contar esto ahora?

Bueno, es un momento bueno para la reflexión, una reflexión necesaria Siempre después de una etapa de crisis, una guerra, una pandemia, después de una fuerte adversidad, hay una etapa de reflexión y de renovación de la vida.

Irene Herrero Miguel / @ireneherreromi

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