Por qué nos encantan las malas y los malos de los espectáculos familiares

Andrea Garriga

En la imagen Cristina León interpreta a La Bruja en ‘Jack y las habichuelas mágicas’

¿Por qué nos gustan tanto las malas y los malos de los cuentos? No son pocos los niños y niñas que aseguran que ellos son de la casa Slytherin o que se ríen a carcajadas con el Capitán Garfio. ¿Quién no se ha enternecido con Gollum o ha alucinado con lo carismática que es Cruella de Vil

Está claro que los antagonistas de las historias nos atraen, y no solo por su personalidad: ¿será porque en el fondo no son tan malvadas/os y simplemente son personajes junto con los que aprendemos y nos divertimos?

En Teatro Madrid nos lo hemos pasado genial hablando con los que mejor pueden responder a esta incógnita: las actrices y actores que interpretan a estos personajes en algunos de los espectáculos familiares que actualmente podéis disfrutar en los diferentes teatros de la capital.

Álvaro Karvac interpreta al Capitán Garfio en ‘Peter Pan, el musical’

En la imagen el malvado Capitán Garfio interpretado por Álvaro Karvac

¿Por qué nos gustan tanto los antagonistas de los cuentos? 

Álvaro Karvac Pues creo que es por lo teatrales y cambiantes que son. Muy dramáticos, disparatados, inteligentes, elegantes, a veces incluso pomposos, misteriosos, aparentemente poderosos, locos, ambiciosos… Los personajes «tipo» siempre nos sacan alguna carcajada, ojos vidriosos o alguna uña mordida por la tensión… y eso engancha.

¿Qué hace que vuestra versión de este clásico sea diferente y especial? 

A.K. Bueno, las historias se pueden contar de muchísimas formas. Incluso cuando una misma persona cuenta la historia más de una vez, esta cambia, es otra versión. Eso pasa porque las historias están vivas, a disposición de la imaginación del que las cuenta y escucha. Todas las versiones son únicas y yo esta no me la querría perder. Tendréis música, risas, emoción y me llamaréis: «¡Bacalao!» No sería la primera vez… (Ríe). 

¿Qué podemos aprender de los errores o creencias que tiene tu personaje? 

A.K. ¿Qué sería del Gran Capitán Garfio sin un Peter Pan que capturar? Todos necesitamos metas, sueños que alcanzar y propósitos para sentirnos completos, pero sobre todo no rendirnos, al igual que Garfio no se rinde y sigue intentando capturar a Peter Pan.  Recuerdo ir con mi tío cuando tenía ocho años por no sé cuántas tiendas de disfraces buscando el traje del Capitán Garfio y no lo encontramos, ¡pero mira ahora! ¡Soy el Capitán Garfio! Lucha por lo que quieres, no sabes qué te espera a la vuelta de la esquina.

Cristina León y Raúl Guirao interpretan a La Bruja y a El Ogro en ‘Jack y las habichuelas mágicas’

En la imagen La Bruja y El Ogro, interpretados por Cristina León y Raúl Guirao, le juegan una mala pasada a Jack

¿Por qué nos gustan tanto los antagonistas de los cuentos? 

Raúl Guirao Lo primero que creo que tienen es mucho humor, por ejemplo en mi caso El Ogro es muy divertido y eso es algo que, a veces, los protagonistas no suelen tener. Lo segundo es que los malos se pueden saltar las normas y eso también mola. 

Cristina León Cautivan a todos porque son diferentes, incomprendidos, excéntricos… Tienen un encanto natural, esa chispa, ese toque especial que da chicha a la historia. Sin ellos no habría acción ni diversión. 

¿Qué hace que vuestra versión de este clásico sea diferente y especial? 

C.L. Tiene mucha personalidad, los personajes son muy divertidos, hay mucha complicidad y guiños con los espectadores, es un juego constante. Además la puesta en escena y números musicales originales hacen que no pierda esa esencia de cuento. Y sobre todo, hace felices tanto a padres como a niños. 

R.G. Nuestra versión de Jack y las habichuelas mágicas es muy divertida, gamberra, participativa… y además, como dice Cristina, es un musical con canciones en directo. Yo destacaría que es una obra para ir a pasarlo bien y para que disfrute toda la familia: niños, padres, abuelos…

¿Qué podemos aprender de los errores o creencias que tienen vuestros personajes? 

R.G. Yo creo que lo que podemos aprender es que al final, hacer el mal tiene sus consecuencias y siempre termina de la forma que uno no quiere. Así que, niños y niñas, ¡ya sabéis! ¡A hacer el bien! (Ríe). 

C.L. Y que obsesionarse y aferrarse a algo, sobre todo si es algo material y superficial, no te da la felicidad. Siempre es bueno probar cosas nuevas y salir de tu zona de confort, ponerte a prueba, descubrir todo lo que el mundo tiene para darte. En definitiva, ser un aventurero como Jack.

Yashmin Zamani y Cristina Irala interpretan a La Reina en ‘Blancanieves, el musical’

En la imagen Cristina Irala en la piel de La Reina

¿Por qué nos gustan tanto los antagonistas de los cuentos? 

Cristina Irala Creo que lo que hace que nos encanten es que permiten que haya un conflicto y que la obra pueda avanzar. Porque imagínate, vas al teatro a ver Blancanieves y ves a la protagonista haciendo tartas de manzana, regalándolas por el pueblo, luego se va a la compra, hace más tartas, las sigue repartiendo y al día siguiente lo mismo. Cuando llevas media hora viendo eso dices: «¡qué rollo, aquí no pasa nada!». En este caso, La Reina, el personaje malvado, es el que crea el conflicto, pone obstáculos para que la historia pueda avanzar y mantiene al público en tensión y atento. El antagonista hace la historia interesante, completa. 

La Reina tiene muchísimos matices, por un lado tiene un punto egocéntrico y soberbio pero a la vez es muy honesta y sincera, ¡y también es muy cómica! El transitar por todos esos matices hace que la historia sea mucho más interesante.   

Yashmin Zamani En todas las historias es necesario un malo. La Reina, así como muchos antagonistas de cuentos infantiles, tiene mucho humor, mucha fuerza escénica. Cada vez que aparece un personaje malvado hay como un subidón de energía que no pasa con otros personajes, se marcan otros tempos. 

Yo desde chiquitita siempre he visto las pelis de Disney y, por muy princesita que haya querido ser siempre -además llamándome Yashmin-, el malo de cualquier película es lo mejor, ¡las canciones de los malos siempre son lo mejor! Además tienen un punto de humor ácido, negro, que engancha. El personaje del malo gusta a niños y engancha a los adultos. 

Nosotros en la vida no queremos ser malos, queremos ser buenos. El personaje del malo te da ese punto de juego, ponerte en otra situación en la que jamás te podrías permitir como persona. Te permite el juego de salir de lo que tú eres en tu día a día. No quieres ser malo, pero jugar a serlo es muy divertido. 

¿Qué hace que vuestra versión de este clásico sea diferente y especial? 

Y.Z.  ¡Es muy diferente! Es de los clásicos a los que se les ha dado más la vuelta. Lo que hace nuestro director, Jesús Sanz-Sebastián es increíble porque utiliza el cuento clásico para hablar de la inclusión, de los derechos, de que somos iguales, que solo tenemos diferencias y no defectos. Y lo hace a través de transformar ese grupo de siete enanitos tan característico en «el clan de los siete», que son siete personajes con riesgo de exclusión social, y no echas de menos a los siete enanitos. También incluyendo a Blancanieves y a la exclusión que puede sufrir por no pertenecer a esos cánones de belleza, impuestos por la sociedad, representada a través de La Reina. 

No solo es un espectáculo con el que te vas a divertir, va más allá. Los niños y adultos van a salir con un mensaje con el que pensar. La gente llora de emoción, les «toca la patata», por así decirlo (Ríe). 

C.I. Es diferente por muchos motivos, primero por lo que dice Yashmin. Además las personas sordomudas también pueden disfrutar del espectáculo y hacían falta espectáculos que pudieran ser disfrutados por todas las personas. La música es maravillosa, mis compañeros están increíbles en escena, los personajes te conmueven, te hacen reír, llorar, reflexionar… El equipo técnico está al pie del cañón en todas las funciones para que salgan increíbles. 

Jesús Sanz-Sebastián ha conseguido poner unos valores que no se tenían en cuenta en la historia original. Es un espectáculo único y especial, para todos los públicos: ¡da igual la edad que tengas! Está hecho con un cariño y con un mimo que hace que cualquier persona pueda disfrutarlo.   

En la imagen La Reina pensando cómo va a envenenar la manzana, interpretada por Yashmin Zamani

¿Qué podemos aprender de los errores o creencias que tiene vuestro personaje? 

C.I. Nuestro personaje es La Reina del Reino de la Perfección y considera que las personas, según ella, feas, tristes y diferentes no tienen cabida en su mundo. Y, aunque es cabezota y le cuesta abrir los ojos, el mayor aprendizaje es aceptarnos tal y como somos. Aceptarnos a nosotros mismos y a los demás y aceptar que las diferencias nos hacen especiales. Se rompe con el Reino de la Perfección para crear el Reino de la Aceptación.

Y.Z. Sí, nuestro personaje dice cosas verdaderamente terribles. En realidad dice cosas que piensa de verdad, sin maldad ninguna: «tienes michelines, ese vestido te hace más gordita…» ¡Ella es así! ¡A ella se le impusieron esas creencias y piensa que debe ser así! Lo guay de interpretar un personaje maligno es encontrar el por qué es malo, por qué se ha convertido en eso. Las creencias que tiene La Reina son las que le ha impuesto la sociedad, las que nos están imponiendo hoy en día: hay que ser de esta manera, vestir así, lucir perfecta siempre en redes, etc. Ver a La Reina nos hace aprender que esto no puede ser así. 

Nacho Vega interpreta a Jafar en ‘Aladdin, el musical’

En la derecha Nacho Vega interpretando a Jafar

¿Por qué nos gustan tanto los antagonistas de los cuentos? 

Nacho Vega Yo creo que los antagonistas de las historias son personajes muy carismáticos. Nos hacen enfadar, llorar, incluso en cierto modo odiarlos, pero por encima de todo eso, dan una razón por la que luchar a las heroínas y a los héroes. Vamos, que sin malos no hay buenos. Aparte de todo eso, el sarcasmo suele ser su filosofía de vida y lo que hace que te acaben encantado. 

Pero… ¿son tan malos como parecen? Siempre tendemos a posicionarnos con el bueno de la historia y no nos paramos a pensar en la situación que rodea al antagonista, qué motivos le impulsan a ser como es. ¿Malo se nace o se hace?

¿Qué hace que vuestra versión de este clásico sea diferente y especial? 

N.V. Aladdin, el musical no te dejará indiferente. Tenemos una puesta en escena que te invitará a vivir una aventura en la que te emocionarás, reirás y vibrarás junto a todos los personajes. El vestuario es fantástico, cuidado al detalle, las canciones conseguirán que viajes hasta Arabia y hay grandes sorpresas que te harán soñar y disfrutar como espectador sin importar tu edad. Aladdin, el musical es tu musical.

¿Qué podemos aprender de los errores o creencias que tiene tu personaje? 

N.V. Jafar es el visir y el consejero real del Sultán, el padre de Jazmín. Al ser uno de los hombres más influyentes de la ciudad no duda en utilizar la mentira y la manipulación para lograr sus objetivos. Oculta un comportamiento bastante psicótico la verdad… Un comportamiento que nace de su ansia de poder y esto lo vuelve retorcido como una serpiente.

Digamos que no es un personaje que aprenda de sus errores porque siempre quiere más y más. Es tanto su deseo de poder que la única persona que derrota a Jafar es él mismo. Su avaricia y su ansia de poder es lo que pone fin a la oscuridad de este personaje. ¿Aprenderá al final de sus errores? No te quedes sin saberlo.

Roberto Berrio de Dubbi Kids nos habla de El Lobo en ‘Los 3 cerditos: cerdos, un lobo y mucha música’

En la imagen Roberto Berrio y Gema Martín, intérpretes y autores de Los 3 cerditos: cerdos, un lobo y mucha música

¿Por qué nos gustan tanto los antagonistas de los cuentos? 

Roberto Berrio Creo que depende del antagonista, a veces nos gustan porque empatizamos con su torpeza al intentar conseguir sus objetivos poco honestos, como en el caso de El Coyote del Correcaminos. Otras veces, como en el caso de Darth Vader, ostentan tanto poder que resulta atractivo para el espectador imaginarse en su posición. En otras ocasiones nos da lástima el cómo acaban siendo superados y humillados por el protagonista, como por ejemplo en el caso del cuento clásico de Los Tres Cerditos. En general los antagonistas representan los peligros y retos a superar, cuanto más poder tienen y más difícil es derrocarlos mayor será la satisfacción y la sensación de justicia para el espectador.

¿Qué hace que vuestra versión de este clásico sea diferente y especial? 

R.B. Precisamente la visión diferente del antagonista. En nuestra versión de Los 3 Cerditos su fama le precede y, aunque el público y los protagonistas de la historia creen que tienen que huir de El Lobo, los propósitos de este en realidad son más nobles de lo que parecen. Solo la valentía, por parte de los cerditos, de no juzgar y preguntar les llevará a averiguar que en realidad no tienen que huir de él y que quizá pueda convertirse en un buen amigo.

¿Qué podemos aprender de los errores o creencias que tiene tu personaje?

R.B. El error de El Lobo son las formas bruscas de expresarse y de pedir las cosas: «O me haces caso o lo tiro todo de un soplido.» A veces nos pierden las formas y aunque nuestra intención sea buena, la manera de comunicarla puede llevarnos al rechazo, bien por miedo o simplemente porque nadie merece un mal trato. Además en nuestra versión también hay que aprender de los cerditos a no prejuzgar y a confiar, porque a veces podemos estar equivocados.

En Teatro Madrid tenemos más claro por qué nos encantan: porque son humanos, porque no son tan malos, porque están en constante aprendizaje y… ¡porque no hay nada mejor que un buen malo! 

Para terminar, queremos finalizar el artículo con un «Muajajajaja». ¿Quién no se ha reído así alguna vez?

Un artículo de Andrea Garriga González / @andrea.garriga

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