Más allá del contexto y la temporalización, la obra resalta y analiza un tema que, aunque atemporal y universal, ha adquirido en nuestros días una profusión y profundización muy marcadas: la soledad. La soledad que envuelve a los dos personajes de la obra: Teresa, mayor, que sobrevive a ella anclada a unos recuerdos -más bien ilusiones, sueños- que solo existen en su mente. Vivir del pasado, negar el presente y soñar para agarrarse al sentido de la vida y su cuidadora, una mujer joven, cubana, llena de vitalidad y ganas de vivir que también enmascaran el dolor y la ausencia (se añade aquí el desarraigo). Todo va adquiriendo fuerza además por la antítesis entre el parloteo de una y el […]