Me gusta que el teatro me remueva, que no me haga sentir cómoda, que me haga pensar y no me ponga las cosas fáciles. Cuando voy a ver una obra, me gusta dejarme los problemas en la puerta y sentarme en la butaca con mi cabeza puesta en la función, pero llega Golfa y pone a mi cerebro a pensar, a plantearme dilemas y a lanzarme preguntas sin anestesia. Golfa es una obra que habla de lo importante que es educar, del poder de las palabras, de los gestos, etc. La función se mueve entre nuevas formas de narración y es muy visual, tal y como es la vida hoy en día. Me gusta cómo se van presentando los personajes […]