¡24 horas mintiendo! es una disparatada comedia musical de Francisco Alonso en la que nada es lo que parece. En esta ocasión, el libreto que escribieran Francisco Ramos de Castro y Joaquín Gasa para el estreno de la obra en 1947 ha sido actualizado por el último Premio Nacional de Literatura Dramática, Alfredo Sanzol. Esta versión libre de Sanzol y la dramaturgia de Jesús Castejón conforman un espectáculo chispeante donde aparecen reflejados algunos de los males de la sociedad de entonces y de ahora, centrados en el cinismo del mundo de la gastronomía, la política y el espectáculo.
SINOPSIS
Los delirios de grandeza de doña Casta (esposa de don Casto) y de sus hijas Charito y Totó, llegan al extremo de encerrarse en casa, a cal y canto, para hacer creer a los vecinos que están de vacaciones. Esta idea les llevará a mentir constantemente. Cuando llegan don Fernando y doña Laura, los padres argentinos del novio de Totó, don Casto y su esposa se harán pasar por los criados de la casa. La situación la salvan don Fileto y su mujer, padres del novio de Charito, quienes haciéndose pasar por don Casto y esposa, consiguen que los argentinos se marchen.
En su momento ¡24 horas mintiendo! fue considerada una obra con mucha agilidad y movimiento escénico, así como un excelente ejemplo de espectáculo apto para todos los públicos y repleto de plumas, lentejuelas y sombreros de frutas. Las melodías alonsinas aparecen salpicadas de notas exóticas —gracias a la maestría de Alonso— con «elocuencia, garbo y poderío melódico» en los ritmos y melodías americanas, así como en los españoles o europeos.










