Entre fake news, estrategias de mercado absurdas y un escritor convertido en producto, Bestseller – la obra que Lorca nunca escribió es una comedia salvaje que se burla de la obsesión por la viralidad y la mercantilización de la literatura. En el Gran Teatro Pavón.
Paco es un escritor brillante pero invisible en redes. Su última novela ha pasado con más pena que gloria. Begoña, su mujer, convencida de que el problema no es el libro sino la falta de promoción, contrata a Maria, una community manager despiadada con un objetivo claro: convertir a Paco en un fenómeno viral, cueste lo que cueste. Con estrategias de dudosa ética, Maria no tarda en transformar la novela de Paco en un producto vendible, aunque eso signifique reescribir su identidad: su nombre ya no es Paco, su historia es otra y su libro ahora es una ficción sobre Lorca que él jamás escribió.
Mientras las redes explotan con la noticia, el fenómeno se descontrola y Paco se convierte en un símbolo cultural.
Bestseller “nos cuenta la manera artificial en que se vende humo, en que se crea algo” en nuestra sociedad, asegura su director Gabriel Olivares, quien destaca que se trate de una “alta comedia, un género no muy habitual en el teatro español”.
El punto de partida de Bestseller es una cena, durante la cual la community manager de un escritor, cuya última novela ha pasado con más pena que gloria, le propone convertirlo en un fenómeno viral para darle un empujón a su carrera. En realidad, es la esposa del escritor la que urde la estrategia. Cree que el problema de la pésima repercusión del libro no es este, sino la falta de promoción.
Recurriendo a métodos de dudosa ética, la community manager transforma la novela en un producto vendible, aunque ello signifique reescribir su identidad: la del propio autor, y transforma la ficción del libro en un relato feminista sobre el poeta García Lorca, que este no escribió. Mientras las redes explotan con la noticia, el fenómeno se descontrola y el novelista, una especie de antihéroe cómico que recuerda a Woody Allen, se convierte en un símbolo cultural sin haber cambiado nada su obra. Con estos elementos, Bestseller expone ferozmente el ego, el poder de las redes y el precio de vender la propia voz.
Naturalmente, el Lorca del título es parte del juego irónico que propone la comedia de Ozkar Galán, pues la obra no va de Lorca; es simplemente un gancho para atraer espectadores. La mención a Lorca alude a cómo, en el caso del autor de Poeta en Nueva York, se ha utilizado abusivamente como un reclamo en los últimos años. “Lo hemos tenido hasta en la sopa”, señala Olivares. Y ello significa “cómo cosas cargadas de sentido pueden ser vaciadas” y somos capaces de venderlas simplemente “por postureo”.
Ozkar Galán, forjado en los monólogos cómicos, café teatros y pequeñas salas, incide en la vis cómica de su obra y bromea con la reacción hipotética que hubiera tenido Lorca sobre ella. “Se hubiera descojonado. Se lo habría pasado bien. Yo creo que era un tipo con un sentido del humor bastante interesante. Y si no, invitaríamos a Valle, que ese sí que se hubiera reído”.
Como asegura el actor que interpreta al personaje principal, Nacho Guerreros, “la obra no juzga a nadie, pero observa y señala desde el humor nuestra sociedad actual, la que hemos construido con la apariencia como cimientos de cemento y hormigón. ¿En qué momento confundimos valor con visibilidad? ¿Cuándo empezamos a creer que existir es mostrarse impúdicamente?”.
“Si Dostoievski hubiera vivido hoy en día, es muy probable que tuviese un buen community manager”, bromea Guerreros en el prólogo que ha escrito para la versión publicada de Bestseller, editada coincidiendo con el estreno de la obra. La comedia, asegura el actor, es “un espejo incómodo y a la vez despierta una carcajada necesaria. Nos reímos porque nos reconocemos y, sinceramente, en el fondo todos hemos querido ser tendencia de algo en un momento dado sin saber muy bien la razón”.
En un momento de exposición casi absoluta a las redes sociales, Guerreros hace notar la disyuntiva en que se encuentra su profesión respecto a estas. “Yo me he familiarizado con ellas, pero hay otras personas que tienen un oficio y son respetados y no tienen el empuje necesario que hay que tener hoy con las redes”.
Ana Arias, la popular Paquita de Cuéntame, que ahora se ha incorporado a La que se avecina, refrenda la conexión del tema que plantea Bestseller con el interés social que ha disparado y que recoge perfectamente la obra: “Como toda buena comedia tiene que hablar de lo que pasa en la sociedad, ponerlo en entredicho, generar el debate y poner el espejo”. De esta manera, la obra nos hace preguntarnos si el talento sigue teniendo valor en un mundo gobernado por la viralidad y si, en el fondo, todos terminamos cediendo al sistema cuando se nos da la oportunidad de triunfar.












