La ópera de los tres centavos. Un clásico que vuelve
Una nueva adaptación de la célebre obra de Bertolt Brecht y Kurt Weill, que vuelve a traer a los escenarios la crítica feroz contra el capitalismo que se presentaba en origen en un Berlín en plena crisis económica en 1928. No podemos decir que el discurso haya pasado de moda, ni que desde luego la propuesta, en el momento de su estreno a principios del siglo XX, no fuera rompedora y transgresora, pero creo que esa parte no brilla tanto como para hacer que yo me “enganchara” a la representación.
Reconociendo la calidad de la parte artística con un reparto entregado, la banda de músicos en directo, un diseño de escenografía e iluminación recrea a la perfección ese ambiente turbio y cínico de los bajos fondos, las dos horas de combinación de números musicales con una trama que repite muchos de los temas centrales de la obra, hicieron que, en mi caso, no me atreva mucho a recomendar para todo el público, si no para amantes de los musicales y de la obra original que seguro aprecian mucho mejor que yo todos los detalles.
Aún así, creo que a la mayor parte del público les gustó mucho, a juzgar por los minutos de aplausos y ovación tras la representación.