La música siempre ha conseguido acercarnos a la poesía. Más allá de las inevitables letras chorras de la cancioncita del verano o de la verborrea sexista y sin sentido con la que se expresan algunos estilos, en casi todas las canciones puedes encontrar palabras cargadas ya no del evidente ritmo poético que conlleva la rima, sino también del lirismo y el impacto emocional que son la razón de ser del arte de Calíope y Erato. Y no importa lo sencilla o simple que pueda parecernos, lo que cuenta es como nos impacta, y si Bon Jovi enciende el corazón de miles de adolescentes cantando que tu amor es como una mala medicina, o ACDC despierta mi espíritu rebelde señalándome el […]