Mel Brooks tiene una mente prodigiosa para reírse de absolutamente todo con un sentido del humor absurdo e irreverente. En un guion que va camino de cumplir 60 años, da gusto ver cómo su adaptación sigue siendo fresca y desternillante a más no poder, gracias en gran medida a unos actores que lo dan todo sobre las tablas y que son capaces de mantener la sonrisa del público desde el primer al último minuto. Un escenario sencillo pero muy dinámico con constantes cambios a la vista del espectador, con un uso magistral de las luces y una orquesta que acompaña a la perfección en cada momento los pegadizos números musicales. Las voces, siempre muy acertadas y con un sonido claro […]