Gesto mínimo, de Alfonso Losa, es un pequeño gesto coreográfico en el que se condensa una emoción y a partir del que se emprende la exploración de ese lugar fascinante en el que el baile y lo esencialmente humano, se mezclan y confunden.
Sinopsis
La nueva creación de Alfonso Losa propone un acercamiento al baile a través de la idea de grupo y de “comunidad bailante”. En este sentido, el espacio escénico adquiere cierto carácter social en tanto lugar que acoge a todos los cuerpos que forman parte de la representación. Dentro de ese espacio compartido, el baile aparece como una forma de expresión individual y colectiva y, a la vez, como un vehículo que permite explorar formas posibles de estar con el otro y, en definitiva, de convivir en un mismo espacio. Ese baile que tiene el poder de establecer relaciones entre distintos cuerpos, de unir o separar, de equilibrar o desestabilizar a un grupo humano, nace de lo que, durante el proceso de creación, se ha denominado “gesto mínimo”.
Este gesto es un estado de atención que se alcanza al reducir la acción a lo esencial para escuchar y conectar con la emoción y la personalidad del otro. La acción transita así entre la expresión natural, impulsiva y virtuosa de cada intérprete y la contención necesaria para percibir y acoger la presencia del otro.
Así, este nuevo trabajo, propone una reflexión acerca de cómo el baile y los cuerpos que bailan juntos, pueden ayudarnos a imaginar nuevas formas de movernos, de convivir y de entender lo esencialmente humano.