Música, tradición y magia a orillas del mar
“El Alma al Aire”, la nueva apuesta de Stage Entertainment España y su primera producción 100% original, combina la música de Alejandro Sanz con una historia con sabor a pueblo, mar y tradición, en un musical que mira a nuestras raíces desde una perspectiva contemporánea y mágica.
El libreto de Álvaro Tato nos transporta a Gazulea, un pueblo ficticio al sur de España en el que conviven lo cotidiano y lo mágico, llevando temas profundamente ligados a nuestra tradición y cultura a un terreno contemporáneo y alejándose de una mirada puramente costumbrista. Desde la vida de los pueblos y la importancia de la comunidad hasta las leyendas vinculadas al mar, la obra encuentra en ellos una forma de hablar de pertenencia, de amor y de los vínculos que se crean entre las personas. El flamenco aparece también como parte de ese lenguaje cultural, integrado en distintos momentos de la propuesta. Cuando el espectáculo se atreve a explorar esta identidad sin complejos, tanto en lo que cuenta como en la manera de trasladarlo a escena, consigue encontrar una personalidad propia y ofrecer algunos de sus momentos más especiales.
Como es habitual en las producciones de Stage, la propuesta está cuidada hasta el más mínimo detalle y el resultado final es de gran calidad. La escenografía de Tom Pye apuesta por la sencillez, pero resulta muy efectiva, sin recurrir prácticamente a las proyecciones salvo en un par de momentos concretos. Junto a la iluminación de Hugh Vanstone, consigue trasladarnos a la idílica localidad de Gazulea. El vestuario de Jack Galloway es efectivo, al igual que la coreografía de Lynne Page.
La partitura, construida a partir de algunos de los temas más icónicos de Alejandro Sanz, suena estupendamente tanto cuando respeta el sonido de las canciones originales como cuando se atreve a reinventarlas para adaptarlas al elenco y a las necesidades de la narrativa, con nuevos arreglos y supervisión musical de Nick Shillbeck. Mención especial merece, como siempre, el trabajo del maestro Xavier Torras al frente de una banda en directo que aporta una enorme riqueza al espectáculo.
En cuanto al elenco, Pepe Nufrio se luce especialmente en el papel de Ale, con un trabajo vocal de primer nivel y una química preciosa con Amanda Digón, que interpreta a Ella. Inés León como Soledad y Antonio MM como Pescador son, por su parte, el corazón de la obra, con dos interpretaciones llenas de sensibilidad y mucha verdad. Quizás una de las mayores sorpresas de este montaje sea Inma “La Carbonera”, encargada de dar vida al viento de Levante. Su presencia escénica y la fuerza de su interpretación consiguen uno de esos momentos que ponen los pelos de punta a todo el teatro. El ensamble, aunque quizá algo infrautilizado en determinados momentos, aporta una enorme dosis de energía y luz al espectáculo. Entre ellos, es imposible no destacar a Mario Hornero, absolutamente magnético y brillante sobre el escenario.
En definitiva, “El Alma al Aire” es una propuesta que hará las delicias de los seguidores de Alejandro Sanz, pero que también puede conquistar a quienes simplemente buscan una historia bonita, ligera y muy nuestra. Un musical pensado para dejarse llevar, disfrutar de la música y salir del teatro con muy buen sabor de boca.