Historia de una caravana
Pablo Remón lo ha vuelto a hacer. En este caso ha escrito y dirigido una obra rompedora, fuerte, cómica, dura, sin capas y que no deja indiferente. Un texto donde se narra la historia de una familia y de un grupo de rock, todo ello llevado a cabo por un plantel de actores y actriz con un gran talento interpretativo. La escenografía de Mónica Boromello es visualmente impactante y analizándola, vemos que es un claro símil de la familia.
La iluminación de David Picazo es sorprendente y tenebrosa y nos muestra la decadencia de los personajes.
Javier Cámara encabeza este reparto como un personaje rico en matices e irónico que cataliza los conflictos. Israel Elejalde, Marta Nieto y Emilio Tomé no le van a la zaga en cuanto a fuerza e intenciones. Los cuatro están perfectos en sus personajes.
La historia es lo de menos ya que lo mas importante es ver a los cuatro protagonistas creando su grupo de rock y sus vicisitudes. La humanidad que emanan nos hace empatizar con ellos y entender sus conflictos.
Una obra profunda y sincera que nos muestra la crudeza de la vida y la necesidad de vivirla al máximo.