El Kit Kat Club ocupa un lugar en la memoria de todo amante del musical, pero también de cualquier cinéfilo. Como lo ocupan las uñas pintadas de verde de la Sally Bowles que hiciera Liza Minnelli, o los números musicales de ese Emcee, maestro de ceremonias carismático que dominara Joel Grey. El musical de John Kander, sobre libreto de Fred Ebb, nos llegó a través de la libérrima adaptación cinematográfica de Bob Fosse en 1971. Era tan hipnótica que te abducía a un microcosmos abigarrado, transigente y libre mientras todo empezaba a desmoronarse alrededor. Un universo, el del Cabaret, que nos seducía hasta apropiarnos de sus canciones, hasta hacerlas lugar común en el acerbo popular en casos como «money money» […]