¿Hay alguien ahí?
Si acudimos al teatro esperando ver una obra clásica, una obra «al uso» (por decirlo de alguna manera) o quizá una comedia, este no es el caso. No encontraremos ninguna de estas características en El lapso. Estamos ante una propuesta inusual, que podríamos encuadrar dentro del género dramático y que, en algunos momentos, incluso consigue hacernos pasar un poquito de miedo. Un suspense que nos mantiene en vilo hasta el último momento.
Los efectos de luz y sonido sorprenden y contribuyen a crear la atmósfera necesaria para que se desarrolle esta historia sobre una desaparición, ambientada en la Asturias de los años 90.
Al finalizar la función, el público recibió con entusiasmo la propuesta y dedicó un gran aplauso a todos los participantes en este thriller psicológico, que estrena en Madrid la segunda temporada de este intrigante montaje.