El fin justifica los medios, parece
Este musical me genera incomodidad desde hace años así que empiezo hablando de esta producción, por no mezclar.
Muy buenas interpretaciones en una función previa, lo que significa que serán impresionantes en poco tiempo, y vocalmente sensacional. Destaca, claro, Guillermo Martín, en un papel dificilísimo, de equilibrio constante para no caer en caricatura. Sus tics o gestos no deben ser excesivos, pero sí constantes. Un ejercicio complejo que bordea el excelente (a ratos Evan olvida su gestualidad). El sonido es limpio, el diseño de iluminación notabilísimo y la orquesta suena de maravilla, con mil matices. En cambio, me sacó de la obra el interesante recurso de proyectar las videollamadas, fallido para mí, al ir con retraso la imagen respecto al sonido.
Y ahora el musical en sí, que me genera cierto rechazo por no entrar en serio en temas como la salud mental, el efecto nocivo en ocasiones de las redes, …y “Justificar” cualquier comportamiento, el “porque me lo merezco” como justificación absoluta. Para lograr lo que necesitas y mereces (calidez, integración, no ser el raro solitario del que los demás se ríen o ignoran, gustar…), da igual si tienes que hurgar en una tragedia familiar. Explotar el dolor ajeno para conseguir a tu chica, ser popular y engañar a unos padres destrozados, que sí, oyen lo que necesitan oír. Cierto, hay un momento donde la mentira es tan grande que no hay vuelta atrás, pero hasta entonces Evan es plenamente consciente del bien y del mal y elige la mentira. Y lo aplaudimos. Podemos empatizar con su soledad, su ansiedad y sus circunstancias, pero, al menos yo, no con su solución y cómo el musical nos hace creer que no es para tanto y que hasta el resultado es bueno.
A nivel musical, Pasek & Paul (The greatest showman) tampoco me entusiasman, en general. Demasiado pop y sentimentalismo que no es lo mismo que música con sentimiento.
Lo mejor: las interpretaciones y las voces, maravillosas, de repetir.
Lo menos mejor: en esta producción, la desincronización entre imágen y sonido en las proyecciones.
En resumen: una producción muy, muy bien interpretada, con buenos momentos y temas que dan para interesantísimas reflexiones al salir. Me gustaría, pedrada mía, que no nos “forzasen” a aceptar que el fin justifica los medios, cuando herimos a otros, y que la mentira no tiene consecuencias.