Te encontrarán.
Espectacular.
Cuando escribes una recomendación con pleno goce y sabiendo que nace de lo más hondo del corazón, la satisfacción es plena.
Hoy toca hablar de Dear Evan Hansen, y no voy a detenerme en el éxito del musical desde su estreno ni en los premios que ha ganado hasta ayer. Porque, en ese momento, la función de tarde de ayer miércoles, el verdadero premio fue para mí: poder disfrutar como espectador, en Madrid, de esta joya.
Con canciones originales de Benj Pasek y Justin Paul, libreto de Steven Levenson y una magnífica adaptación de David Serrano (también a cargo de la dirección de escena) y Alejandro Serra, esta producción de ATG Entertainment cuenta, además, con la dirección musical de Joan Miquel Pérez (¡fantástico, como siempre!).
Solo puedo decir que, para no olvidarme de nadie, esto es un 10 para todo y para todos los que forman parte de este impresionante, complejo y brillante montaje.
Una obra que, si se tiene un mínimo de sensibilidad, consigue sumergirnos en el difícil mundo de la inestabilidad emocional, la ansiedad social y otros problemas propios de la adolescencia, como el aislamiento. La salud mental se convierte aquí en el motor de una trama que invita a reflexionar y a mirar más allá de lo evidente. Aunque, por lo visto, alguno de los asistentes no terminó de captar el mensaje y hablaba de «moraleja»…
El impacto que causó desde su estreno en 2015 es innegable. Su repercusión ha contribuido a impulsar programas de ayuda, recursos de apoyo psicológico e iniciativas de financiación destinadas al cuidado de la salud mental sobre todo para los jóvenes más desprotegidos.
Una mención especial para el personal de sala del Teatro Rialto, que también se merece un 10 por su amabilidad y simpatía.
Saquen sus sonrisas y preparen los pañuelos.