Reinventando el musical
Los musicales en Madrid, cada vez menos, tienen poco que envidiar al West End o Broadway. Ha llegado Querido Evan Hansen con una propuesta fantástica al Teatro Rialto donde David Serrano ha sabido dirigir y dar una puesta en escena diferente a este musical. El punto fuerte son las interpretaciones de todo el elenco, que siendo un libreto para 8 personajes, no echamos en falta grandes coreografías o shows, si no que toda la atención está puesta en la calidad vocal de lxs intérpretes y en su trabajo actoral que nos engancha a la historia.
Guillermo Martín nos brinda un Evan Hansen maravilloso, algo muy difícil de conseguir teniendo como referente a Ben Platt que protagonizó este papel en Broadway. Guillermo toma el relevo y hace suyo al personaje con todas sus aristas y dificultades. Iván Clemente en el papel de Connor, nos hace imaginar con él a un Connor al que nos gustaría haber conocido. Elvira Santa María crea a una Zoe preciosa, interpretando ese dolor que lleva dentro tan complejo como un duelo irresoluble, a la vez que traernos las escenas más tiernas de toda la obra. Les acompañan Arnau Camps, Jessica Garcés, Verónica Ronda, Lorena Calero y Armando Pita que no se quedan atrás y nos recuerdan la calidad que tenemos en el teatro musical .
Las traducciones de las canciones están maravillosamente hiladas de forma que también te dejes llevar por el recorrido emocional de la música y letras de Benj Pasek y Justin Paul. Querido Evan Hansen cuenta una historia que, aunque puede ser controvertida, tiene un mensaje necesario sobre la soledad, la hipocresía, el bullying y la redes sociales. La profundidad del libreto de Steven Levenson nos lleva a una trama donde no es tan fácil catalogar a los personajes como buenos y malos, si no que hay un conflicto muy bien equilibrado para llevarnos a terrenos insospechados, que nos hagan dudar como espectadorxs y generar debate. Lejos de dar respuestas cerradas, Querido Evan Hansen es una obra que dará pie a conversaciones al salir del teatro, nos hagan llegar a temas sobre los que podamos hablar y dar voz.