Cuando fui a entrevistar a Alexandre Ars por Drácula, una comedia terrorífica nunca imaginé el periplo que iba a vivir. Pero ahora, tras una semana desaparecida, puedo contar por fin mi historia.
Después de ser mordida por el Conde Drácula, perdí el conocimiento y vagué por las calles de Madrid. Sí, lo admito, me abalancé a unos cuantos cuellos (desde aquí me gustaría pedir perdón a las víctimas). Por suerte, pasé por el Mesón del Champiñón, un emblemático local cerca de la Plaza Mayor conocido por sus impresionantes champiñones con perejil y ajo: sí, cantidades y cantidades de ajo. El aroma que desprendía de esa taberna logró noquearme, pero mi instinto de supervivencia me convirtió de inmediato en un murciélago y logré escapar. Como soy toda una profesional, me las ingenié para que el equipo de redacción de la revista recibiera a tiempo los vídeos, con la ayuda de varios amigos alados que hice por el camino.
El equipo de La Coja Producciones y de La Charito Escena, que son los productores de Drácula, una comedia terrorífica, liderados por la directora del espectáculo, Sara Pérez, consiguieron atraparme y me llevaron al Hospital San Mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas. Ahora vuelvo a ser persona, han desaparecido por fin los colmillos, pero os confieso que la resaca que produce la sobredosis de sangre es peor que la del vino tinto.
Por suerte, nadie podrá tacharme de loca, pues este vídeo es testimonio de lo que vivimos mi compañera Amanda H C y yo (por cierto, a ella todavía no la hemos encontrado):
Hazte ya con las entradas para ‘Drácula, una comedia terrorífica’ en el Teatro Calderón de Madrid: