Las gratitudes es una adaptación teatral muy fiel de la novela de Delphine de Vigan, que consigue trasladar al escenario esa misma atmósfera de dulzura, cuidado y sensibilidad que atraviesa el texto original. Los personajes están prácticamente calcados, reconocibles en cada gesto y en cada palabra, y eso facilita que la historia funcione y conecte con el público. Es una propuesta que se entiende que esté gustando: es accesible, emotiva y respetuosa con su material de partida. Sin embargo, esa misma fidelidad juega también en su contra. La adaptación resulta excesivamente blandita y clásica, sin asumir riesgos formales ni aportar una mirada nueva que la justifique como experiencia teatral más allá de la mera traslación. Todo está bien hecho, pero […]