Licenciada en teatro gestual por la Real Escuela Superior de Arte Dramático.
Soy graciosa para alguna gente; para otra —por suerte no para mis padres—, bochornosa.
Voy a dos clubes de lectura al mes, donde discuto ferozmente mis posiciones literarias con las señoras de sesenta años que los frecuentan.
Se me da muy bien juzgar, según mi criterio.