Dicen que la familia te toca y a los amigos los eliges. En el circo, sin embargo, esos conceptos se entremezclan. El esfuerzo físico que supone un número de circo conjugado con que a veces tu vida depende de la concentración de un compañero, ha demostrado que los vínculos son más fuertes que las colegas de profesión en otras disciplinas. Por otro lado, siempre que he ido a ver un montaje de circo, me alegra salir más joven de lo que entré por la puerta. Todos los públicos, niños y adultos, nos vemos conglomerados ante una edad indefinida que no sabría determinar. Sin duda corresponde a la libertad, juego, despreocupación, felicidad y sueños que se conjugan normalmente en la niñez. […]