El jueves estuve viendo Laponia en el teatro Maravillas y casi la lío, pero bien. Al final, la tarde salió redonda, y el debate post función resultó de lo más interesante. Y es que, por circunstancias de la vida, tuve que ir acompañada al teatro con mi pequeña preadolescente «de cabecera». ¡Menos mal que la chiquilla hace algunas navidades que ya no cree porque, de otro modo, en el patio de butacas se hubiese escuchado algún sollozo entre tanta carcajada! La obra plantea una reunión navideña de hermanas (con sus correspondientes maridos e hijos), que resulta algo tensa, pero muy entretenida y bastante divertida. La obra arranca algo des-pa-cito, pero va cogiendo carrerilla hasta que no puedes evitar partirte de […]