El impacto que Claudio Tolcachir causó con la peculiar familia Coleman en el 2011 fue similar al que había causado Javier Daulte la década anterior. Una vez más, los argentinos nos volvían a mostrar un teatro hecho desde las entrañas, con pocos medios… pero con mucha verdad. De hecho, Tolcachir destaca especialmente por tocar el corazón de los espectadores, pero no desde un lugar ya conocido sino desde ángulos completamente diferentes y a partir de situaciones inesperadas. Quién conozca alguna familia Coleman (las hay en cualquier país, en cualquier ciudad) entenderá enseguida lo que quiero decir. Tenemos ante nuestros ojos una familia desestructurada compuesta por una abuela, su hija y cuatro nietos, todos ellos en busca de una huida y […]