He ido a ver al teatro algunas obras sin mirar la sinopsis y sin saber apenas dos detalles de las mismas, pero es que así, no tengo expectativas o simplemente me gusta que esa compañía de teatro me sorprenda. En el caso de La noche del año me ha pasado algo diferente. Había leído la sinopsis y había visto el cartel y pensé ¡Madre mía! ¡Here I go! , pero nada más entrar en la sala, desconozco si fue el ambiente, la música o la voz en off que te iba dando instrucciones por los altavoces, mi chip cambió radicalmente. María, cambió de modo «Grinch», a querer disfrutar al máximo de lo que la compañía me fuese a ofrecer. Lucía, […]