Llega el final del 2018 y no nos resistimos a echar la mirada atrás para hacer balance de cómo nos ha tratado el año teatralmente hablando y, desde la redacción de Teatro Madrid, hemos creído que quien realmente puede hacer este repaso es nuestro equipo de colaboradores; ellas y ellos son quienes toman el verdadero pulso a los escenarios día tras día.
Como ya muchos sabéis, este equipo de personas está conformado por gente de lo más dispar – Vamos, como lo que te puedes encontrar cuando vas al teatro – Tenemos desde público de a pie, pasando por profesionales del sector, teatrófagos e incluso contamos con algún que otro tuiteatrero, todos ellos ávidos consumidores de ártes escénicas a los que hemos pedido que, de manera individual y cada uno a su estilo, nos contara cuál ha sido su TOP 5 del 2018.
1.- Romancero gitano
Porque es una lección de teatro y un grito contra la injusticia desde la sabiduría y la serenidad.
2.- Generación Why
Por ser teatro sincero y nacido de la necesidad de buscar respuestas al por qué de la vida. Y por el repartazo.
Porque llevar a Lorca a la zarzuela y conseguir una obra maestra es algo milagroso. Y porque María del Pilar sólo se hizo dos días.
4.- CND, con su programa Kylian, Galili, Duato
Porque amo a esos seres que se dejan la vida por regalarnos belleza.
5.- Rebota, rebota y en tu cara explota
Porque desde las tripas uno puede vencer a la maquinaria. Y porque es de justicia.
Y como punto extra nos deja una guinda. Cyrano de Bergerac: porque el poder de la palabra está en saber decirla, y José Luis Gil es un maestro.
De Gon Ramos en el Ambigú del Pavón Teatro Kamikaze. Es una obra que es un generador precioso de cambio: la vida no es la meta sino el camino que andas para alcanzarla, porque al final nada queda. La intimidad y la complicidad entre Fran Cantos y Luis Sorolla es arrolladora.
2.- Lehman Trilogy
De Stefano Massini y dirigido por Sergio Peris-Mencheta. Un montaje enérgico y lleno de vida que señala hacia la catarsis del sistema económico capitalista a ritmo de jazz, blues y country.
3.- Primer amor
De Samuel Beckett interpretado por Pere Arquillué. Una interpretación magistral de uno de los grandes existencialistas de la historia. Una obra absurda pero que remueve las entrañas.
4.- El mago
De Juan Mayorga. En forma de sitcom americana pero en el fondo intensamente profunda. La revolución de nuestra vida en caso de que queramos dejar de ser quienes somos.
De Miguel del Arco. La reinterpretación de la historia de Helena de Troya en su faceta de mujer. Las mujeres no somos mitos, tenemos historias y vamos a contarlas.
1.- Mount Olympus y Trilogía del Infinito
Mount Olimpus de Jan Fabre… Apabullante y por supuesto Trilogía del Infinito de Angélica Liddell. El regreso más esperado que revolucionó durante unos días la escena madrileña con sus filias y sus fobias. Sin duda alguna como experiencias teatrales que nos han dejado huella en el 2018 es imposible no mencionar. Y una vez mencionados estos dos huracanes escénicos pasamos a terrenos más modestos pero igualmente fascinantes.
2.- Ahora todo es noche de La Zaranda
Solo La Zaranda tiene el poder de convertir el acto escénico en pura trascendencia vital. Con una mirada despojada de cataratas conformistas, remueven conciencias aletargadas y nos entregan a su criatura para que vivamos una comunión teatral perfecta.
3.- A la Gloria de Lavapiés de La Cantera Producciones
Fue la demostración palpable de que no hay proyecto grande o pequeño, lo que importa es la esencia infinita que transmite… «Aquí se canta y se baila, se fuma y se bebe, recreando una estética que ya reside en nuestro código genético con autenticidad, mirando a la cara sin escupir, con una limpieza esencial que sonríe sin doblez, con la consciencia de que el rencor es una carga demasiado pesada, con la generosidad de un ser luminoso»
4.- Los días de la Nieve de Alberto Conejero
Hilvanando poesía al corazón del espectador. «Superados los titubeos formales y argumentales de Alberto Conejero, este texto confirma la alternativa en el ruedo del territorio poético e intimista, alejado de militancias y reivindicaciones, en busca de conformar su voz personal. Se huye con sutileza de lecturas únicas, exponiendo y aceptando las propias contradicciones, viviendo y perdonando desde el afecto»
5.- La Ternura de Alfredo Sanzol
Hilarante, poética, perfecta. «En este caso, Shakespeare nutre la creatividad del autor y director con el argumento como pretexto, con el humor como especia que sazona todo y con el concepto de juego y equívocos que añaden ritmo y variedad»
1.- 33, El Musical
Un espectáculo que sorprende por muchos aspectos, con un elenco que lo da todo desde el minuto uno, se vuelca y se deja la piel. Con una excelente composición musical, interpretación, guión, escenografía y vestuario. En definitiva, un musical para disfrutarlo y regalarlo.
Basado en la obra de Noah Gordon, una gran puesta en escena, con coros perfectamente afinados y buena interpretación actoral. Sobre todo destacar la calidad musical, el sonido y la ambientación.
3.- La casa de Bernarda Alba, Teatro y Flamenco
Fusión de teatro y flamenco con 10 mujeres que derrochan emociones, dudas, rabia y sobre todo una energía arrolladora que llega y toca al espectador con esta representación de “La Casa de Bernarda Alba”
4.- Alba
En cuanto a la interpretación, sorprende la naturalidad y la capacidad de concentración de las 3 actrices y la mujer, Ana Vela, Gema Escudero, Nuria Moran y Tania Medina. Ellas se la juegan al todo o nada con un vestuario trasgresor que utilizan incluso como parte del texto.
5.- Cluedo 1910
Una experiencia muy original y divertida. Te sumerges en la historia de un asesinato durante dos horas, en las que como espectador interactúas con los protagonistas de la historia para recopilar pistas y descubrir al asesino.
- Miguel Noguera: Ultrashow
- Daniel Delacámara: Yo maté al Rey León
- Los hombres tristes
- El circo de los Horrores: Apocalipsis
- Bellas y Bestias
He escogido estas obras porque en casi 3 meses que llevo en Madrid no he tenido tiempo para servirme con esta vía de escapatoria que tanto me gusta, como es el teatro. Sin duda Miguel Noguera se lleva el trono y Dani Delacámara la segunda posición, y aunque parezca que soy mucho de monólogos, soy muy exquisito con este tipo de «teatro» y solo me decanto por algunos, prefiero mil veces obras de texto. Los hombres tristes me gustó su puesta en escena, en una sala pequeña y el mensaje que transmitía, así como el trabajo y compenetración de los actores.
Propósito de año nuevo: ir aún más al teatro.
Apocalipsis del Circo de los Horrores y El Médico porque me parecen dos espectacularos con energía y donde se ve un trabajo brutal en todos los campos que componen un musical. Y las otras porque es indudable que son buenos trabajos que me han entretenido.
1.- La Ternura
Es la típica obra que a todo el mundo le gusta y en la que, por tener las expectativas tan altas, no confías nada. Cómo me gusta equivocarme, qué maravilla. Es el regalo que estoy haciendo a todo el mundo en su cumpleaños.
2.- West Side Story
Fresca y atemporal. El fondo de armario de los musicales. Tan actual como lo fue en su momento y tan imprescindible como entonces.
Llevaba años queriendo ver a la gran Lola Herrera en SU obra estrella. Fue exactamente lo que esperaba: un derroche de talento representando un texto que ya lleva tatuado en el alma.
4.- Millán Salcedo: En mis trece 2.0
Más de lo mismo, sí, pero, ¿alguien se cansa del jamón? Yo, carnívoro insaciable.
5.- Andreu Casanova: Tinder Sorpresa
Los monólogos de más de 30 minutos me cansan. Sin embargo, Tinder Sorpresa hizo honor a su nombre, me sorprendió y me alegró una mala racha de monólogos.
1.- Billy Elliot
Claro ejemplo de un 10 redondo sin ningún tipo de fallo. Completa, bien adaptada y llena de una magia que te atrapa más que ninguna obra en cartelera.
2.- El curioso incidente del perro a medianoche
Segundo puesto por las mejores interpretaciones de la temporada. Destacando al protagonista de la obra, digno merecedor de un aplauso sin final.
3.- Tullidos
De esos espectáculos dramáticos de los que sales reformado como persona y como espectador. Brillante en todos los sentidos.
Género complicado de cara a la juventud, pero que sin duda, nos enganchó a mi acompañante y a mí entre carcajadas, movimientos contenidos en el asiento y la mandíbula desencajada ante el debut de muchos de sus actores.
La mejor historia contemplada por la temporada, a mi parecer. Dirección escénica de 10 en un espacio como el de la sala en que estrenaron y una interpretación entrañable.
1.- Mauthausen, la voz de mi abuelo de Pilar Almansa.
Por la excelencia de su dramaturgia, su dirección y esa mágica interpretación de Inma González, que en esta obra se pone en la piel de su propio abuelo.
2.- El bramido de Düsseldorf de Sergio Blanco.
Una obra que destaca por su frescura y ese interesante juego de la verdad y la mentira al que ya nos tiene acostumbrado su autor.
3.- Monta al Toro Blanco de Iñigo Guardamino.
Probablemente, la mejor obra hasta la fecha de uno de nuestos autores contemporáneos favoritos.
4.- Los hombres tristes de Juan Jiménez.
Un autor a tener en cuenta, con una de las voces más interesantes y personales del panorama actual.
5.- La Trilogía del Infinito de Angélica Liddell.
Por seguir siendo única, diferente, y sorprendernos siempre con cada propuesta.
1.- Scratch, de Javier Lara.
Esta función me emociona por los cuatro costados al mismo tiempo que me sigue haciendo reír todas las veces que la vea. Un viaje a los infiernos para llegar a la luz y la maduración personal.
2.- Sueño de una noche de verano, dirigido por Marta Pazos.
Voadora consigue hacer, por fin, una actualización bandarra, vitalista y loca con el mismo espíritu que creo que tiene el texto de Shakespeare.
3.- Lola Arias: Campo Minado
Teatro documental, teatro de la memoria, teatro político magníficamente montado y ¡rockero!
4.- Hijos de Grecia – Ensamble de Los número imaginarios
Porque desde los clásicos griegos sentí que dialogaban conmigo de tú a tú, me hicieron cuestionarme cosas de mi vida y me lloré las cuatro partes.
5.- Luces de bohemia, dirigido por Sanzol.
La primera vez que percibo a los actores gozar mientras interpretan un Valle. Sobrecogedor el Max Estrella de Juan Codina: así ha de morirse Max, con toda su decadencia y removiendo las entrañas.
Mención especial: a los bailarines y actores del Mount Olympus, por su incondicional entrega a público y función
1.- Mount Olympus
El acontecimiento teatral del año: Un fin de semana de fiesta con los mitos griegos y los mortales madrileños. Y los teatros del Canal ejerciendo de anfitriones exquisitos con 800 almas teatreras en subidón.
La Zaranda, más viva que nunca, regaló esta obra maestra tiñendo de poesía la negrura y la dignidad de los olvidados y provocando nudos de angustia solo resueltos con carcajadas como estertores.
3.- Hijos de Grecia
De Los Números Imaginarios, en Corral de Alcalá, o cómo acercarnos a los héroes griegos desde la biografía de los intérpretes que los encarnan. Casi 12 horas de intimidad compartida con los mitos, encarnados por la mejor cantera de jóvenes intérpretes.
4.- Scratch
De Javier Lara. La autobiografía compartida en clave de rave, en un viaje lúcido por el caos cargado de imágenes dolorosas, oníricas, hilarantes y conmovedoras. Fantástico trabajo de Fernando Delgado-Hierro. Lo mejor del off.
5.- Fedra
De Paco Bezerra, dirigida por Luis Luque, con un texto precioso y una Lolita imponente desde su primera entrada en escena.
Quien también ha querido incluir un par de puntos extras a la temporada, los dos centrados en la Sala Negra de Los Teatros del Canal. Dados de José Padilla, con Almundena Puyo y Juan Blanco absolutamente magníficos en un juego de rol virtuoso y trepidante sobre la identidad de género y Mammon, otro juego gamberro y genial. Mucho talento creativo y una Irene Escolar china y soberbia.
1.- Cosas que se olvidan fácilmente
Xavi Bobés logró trasladarme a lugares abandonados de mi memoria y me hizo revivir el proceso de pérdida que sufrió mi abuelo tras padecer alzheimer pero sobre toda, la importancia de no perderla.
2.- Mammon
Más de un año llevaba siguiéndole la pista a este montaje hasta que aterrizó en Teatros del Canal y con las expectativas bien altas no solo no defraudó sino que las superó. Una vez te acomodas en la butaca la función se convierte en una trepidante atracción de feria con elenco estelar que seduce al espectactor con sus interpretaciones una y otra vez.
3.- Lo(r)ca
Es una revisión de los textos más importantes de Federico adpatándolos a una tragedia homesexual tratados desde el más riguroso respeto hacia el poeta granadino. Barak Ben David, el director israelí de esta pieza, nos demuestra que los textos de Lorca no tienen ni entienden de fronteras.
Con el sello inigualable de La Zaranda (ahora Teatro Inestable de Ninguna Parte) la prolífica compañía jerezana regresó con este montaje para hablarnos, desde su característico lenguaje, de los sin techo. De lo sencillo que resulta cruzar esa delgada línea que te sitúa del lado de las personas que rozan el umbral de la pobreza y te colocan en riesgo de exclusión social, de las miserias del ser humano…
5.- Todas las noches de un día
Porque Luis Luque, Ana Torrent y Carmelo Gómez han sabido recoger con virtuosismo el legado poético de Alberto Conejero y convertir esta pieza en un gozo para los sentidos.
1.- La ternura
No tenía yo el cuerpo para clásicos (hay cuerpos indómitos) cada vez que La ternura aparecía en cartel, pero ante tantos halagos no puede resistirme y ha sido una de mis favoritas este 2018. Me lo pasé pipa y disfruté a tope. ¡Quiero repetir!
2.- Mauthausen
He pasado un 2018 que toda información, por curiosidad histórica (nunca antes sentida), sobre la II Guerra Mundial me parecía poca, así que Mauthausen me venia como anillo al dedo. Y en Nave 73 me encontré con la realidad de un campo de concentración, sin propagandas y contando la verdad con una brillante imaginación de Pilar G. Almansa.
¿Qué decir? Es La Zaranda y punto. Si no los conocen deberían porque no hay mejor baño de realidad.
4.- West Side Story
No había visto ni la peli. Nivel menos cero de West Side Story era el mío. Me encantó. Me atrapó la historia, en buena medida, por el magnífico elenco. West Side Story acaba con el maleficio que dice que no se puede ser buen actor, buen cantante y buen músico.
Más de uno disimulará, pero después de ver esto, me querría arrastrar por la calle Embajadores abajo por meter Un enemigo del pueblo en este ranking. Lo considero una experiencia teatral que me divirtió muchísimo a pesar de la brevedad de la función y el extenuante debate posterior, pero que hizo revivir el teatro y las expectativas teatrales que tenían ya aspecto mortecino.
¡Así de diversas son las miradas de nuestros colaboradores! Puede que para algunos haya grandes olvidos o títulos prescindibles, pero ahí radica el interés de estos rankings, ¿no creéis?
Y ahora cuéntanos, ¿cuál es el TOP 5 de tu 2018?